V Encuentro de redes sociales y museos: Oportunidades

Por fin la actualidad ha entrado de lleno en esta web personal y trasciende su entidad como volcado de artículos de un cementerio de elefantes anteriormente llamado Xornal de Galicia, de cuya existencia solo habla la Wikipedia. Todo ello para traeros lo que desde un sofá pude recoger sobre el V Encuentro de redes sociales y museos que cada año celebra el MUSAC en colaboración con otras entidades. Aquí, y allí, expert@s en gestión cultural y medios digitales ponen en común estrategias en un entorno tan cambiante que bien merecería reunirse una vez al mes.

Como creo que la percepción de unas conclusiones va más allá de las limitaciones del texto escrito, he recogido en este Storify aportaciones de distintos canales y fuentes que han ido surgiendo en los debates, en Twitter mediante el hashtag #RRSSmuseos y en el propio día del encuentro.

En esta edición han apostado por darnos aún más protagonismo y accesibilidad a quienes no pudimos tener presencia física pero sí digital, sin despegarnos de las pantallas. ¿Cómo lo lograron? Pues con una web en la que abrió seis líneas de debate en las que cualquier persona, asistiese o no al evento físico, pudo colaborar y enriquecer a la comunidad semanas antes del 14 de noviembre, que además contó con un streaming de alta calidad. Deslocalización y cultura colaborativa, el idioma de la comunicación en un entorno digital. Por si no resultase suficientemente motivante, el colectivo coordinador del Encuentro tuvo en cuenta las aportaciones en ese mismo entorno digital a la hora de reconocer la participación mediante unos badges similares a los de Foursquare, que acreditan habilidades en la curación de contenidos y en la elaboración de aportaciones.

V Encuentro sobre redes en museos y centros de arte

En mi opinión como periodista que lleva ya más de seis años especializada en comunicación corporativa y cultural, llego a la conclusión de que las redes sociales suponen la apertura de un canal de comunicación más. En su momento fue la radio, luego la televisión, y con la apertura masiva de internet, blogs y redes sociales. ¿Qué quiero decir con esto? Que como institución cultural, plantearnos qué queremos hacer en el entorno digital es lo mismo que plantearnos qué y cómo queremos dialogar con los canales que existían previamente, esto es, periodistas, otras instituciones… En un caso optaremos por rueda de prensa, en otros por nota de prensa, y todas estas formas de dialogar exigen un tono diferenciado.

Lo que cambia es que el entorno digital ha variado el sistema emisor-receptor, y cualquier persona puede tener un espacio en el que expresarse, por ello, el diálogo franco y abierto será la clave del éxito en una buena presencia. Y todo este rollo que acabo de soltar lo dijo Charlotte Sexton mediante esta infografía sobre su esquema de trabajo y la cantidad de herramientas disponibles, algo a lo que también aportó Conxa Rodà su esquema digital.

Visitas en museos

Vale, entonces me dices que es un canal nuevo, que no me altere, que son los mismos planteamientos que tenía habitualmente con medios u otras instituciones, pero… ¿Y eso de que cambia el sistema emisor-receptor? ¿Qué hago con esta cantidad de comentarios, reacciones en Facebook, me gusta…? Verlos como una oportunidad. Por fin podemos jugar con distintos tonos sin faltar a nuestra esencia. Por fin podemos segmentar públicos y comunicarnos con gente más joven por Instagram, atraer a colegas del sector cultural por grupos de debate en LnkedIn, jugar, experimentar, crear… Solo hace falta recordar el ejemplarizante relato de Guillermo Solana sobre el Thyssen en 140 tuits.

El cambio de sistema a distintos emisores igualmente autorizados y a que la escucha sea bidireccional no solo afecta a las personas; las redes sociales dotan de más vida y posibilidades de difusión a nuestras colecciones. Gamificación, realidad aumentada… Son conceptos muy novedosos y que parecen a gran escala, pero desde los pequeños espacios también podemos hacer grandes cosas, simplemente con detalles como una lista de música que acompañe el recorrido en la visita.

Intercomunicación digital

Aunque no podamos llegar a un nivel de experimentación dentro del entorno digital, como indicó Charlotte Sexton, sí debemos entrar en la conversación si no queremos perder el contacto con nuestros públicos, que sí están en Facebook, Twitter, Instagram… Sexton así lo sintetizó en la primera intervención del Encuentro: “un gran museo digital es simplemente un gran museo que está diseñado en consonancia con la manera en la que la gente vive ahora”.

Por los principios, mejor. Sin una estrategia global, 360 grados, no podemos comenzar en el entorno digital. De eso empezamos hablando en el Encuentro por medio de las claves facilitadas por Charlotte Sexton. Partiendo del Rijksmuseum como ejemplo -que siempre va mejor que la teoría- destacó que los cimientos, la web, debe estar adaptada a un diseño responsive, es decir, que se ajuste a la visualización multipantalla (ordenador, tableta, móvil). La estrategia de comunicación debe de ser abierta, como la del Warhol Museum, y darse a conocer, -aunque el 88% de los museos españoles no la presentan en su página web, según indica Pilar Gonzalo, impulsora del Foro de Cultura y buenas prácticas-. Y a partir de ahí, entender la idiosincrasia de nuestro entorno, que la red es colaborativa, horizontal, de iguales. El Rijksmuseum sintetiza estos principios a la perfección: “la colección no es nuestra, es vuestra”. Es decir, más que nunca, adaptarnos a nuestra audiencia y sus necesidades, y para adaptarnos hay que conocerla.

Smartphone en museos

Las audiencias fueron otro aspecto tratado tanto en los debates como en el Encuentro físico. En realidad, es -o debería ser- la constante de los centros culturales: conectar con las audiencias. Para eso debeos integrarlas en nuestra comunidad,  “ser tod@s uno, desde el director a las taquillas” explica Sexton. Suma Conxa Rodà, jefa de estrategia y comunicación en el Museu Nacional d’Art de Catalunya: “hemos pasado de la gran autoridad de los museos a la colaboración co-creativa con visitantes”. Y aquí, compartimos las novedades que nos ayudan a implementar las herramientas digitales y las nuevas estrategias de marketing cultural como el street marketing, llevando la colección fuera del museo. En realidad, la creatividad es todo lo necesario para alcanzar los objetivos que nos planteemos. Y estos objetivos, a su vez, como también ocurre en otros sectores, se ven modificados por el público, porque ¿tienen sentido las instituciones si nadie las visita, si solo llegamos a un determinado segmento, si no generamos algo más que un plan de ocio, si no somos debate, algo así como las nuevas iglesias, donde una va a encontrarse? ¿Les preguntamos qué quieren del museo? ¿Les damos motivos para venir a nosotr@s?

Otro aspecto interesante es cómo afecta la tecnología a las herramientas. “La tecnología no compite con la obra de arte, la enriquece y ofrece nuevas experiencias, como los beacons” explica Conxa Rodà. Apunta en que los equipos de trabajo han de volverse multidisciplinares, y que dentro de ellos aparecerán nuevas figuras como director de digital engagement, encargado de “enganchar” a los públicos, y en consecuencia, el museo trascenderá su entendimiento como catalogación para transformarse en un centro vivencial, como ya mencioné en el párrafo anterior. Permitidme llevarlo a lo personal, ¡quién me iba a decir, como periodista, que acabaría potenciando mi función de goalkeeper y de curadora de contenidos más que la de creadora!

Mi top five de conclusiones del V Encuentro #RRSSmuseos:

  1. Para conectar, hay que dialogar.
  2. El sistema emisor-receptor se ha dado la vuelta y está de vuelta y media.
  3. En redes sociales ya hablan de ti, aprovecha ese feedback gratuito y desinteresado.
  4. La estrategia de comunicación global que ya teníamos -o deberíamos tener- será la que guíe tu presencia en redes: objetivo, tonos y herramientas en consecuencia.
  5. Estamos abriendo nuevas maneras de vivir nuestras colecciones y la visita. Lo mejor: esto podemos hacerlo en el MOMA y en el museo más pequeñito de la localidad que ni sale en el mapa… Porque la creatividad es la clave.
¡Compartir es vivir!
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