Conclusiones del III Congreso Xénero, Museos, Arte e Educación + bonus track

¿Qué aporta la mirada de género en el engranaje de museos e instituciones culturales, especialmente en el área de la comunicación? Intenté apuntar unas respuestas a modo de reflexión diaria en mi participación en el III Congreso Xénero, Museos, Arte e Educación, impulsado por la Rede Museística de Lugo.

La mirada de género abre puertas a otras perspectivas, dejando al margen Real Decreto 1305/2009 que ampara la necesidad de incluir en manifestaciones culturales la perspectiva de género; esto es, una visión no estereotipada de roles asociados a hombres y mujeres, y la propia diversidad para romper ese binarismo sexo-género.

Como ya dejaron claro las Guerrilla Girls en sus contestatarios posters y performances artísticas de los ochenta, partimos de lo que denomino una miopía en la representación de género en el arte -por la propia imagen ofrecida de la mujer y el rol que se le asigna en las obras y piezas artísticas- y una miopía en la exhibición de artistas, pues resulta más sencillo acercarse al artista varón, blanco, heterosexual y cisgénero que a otros perfiles disruptivos.

Guerrilla Girls

Para curar estas miopías tenemos que ponernos las gafas violetas que nos dotan de una mirada transversal que afecta a todos los departamentos de la institución cultural: desde las áreas de investigación y documentación, la conservación, la restauración, la exhibición, la educación y la comunicación con visitantes y públicos. Este es un añadido que realizo al tomado de esta guía del Dibam, del año 2012 pero muy útil para comprender que la visión de género no afecta solo al fenómeno expositivo o a un único departamento. Será precisamente en este último punto, en la comunicación, en el que me centraré para demostrar que en muchas ocasiones la mirada inclusiva es solamente cuestión de afán.

¿Nuestras cartelas tienen lenguaje sexista? ¿Nuestros folletos expresan ideas estereotipadas de hombres y mujeres? ¿Estamos primando obras de artistas masculinos aunque solo sea por la manera en la que ocupan el espacio? ¿Nos referimos a artistas como “mujeres de”? ¿En caso de que en una época haya falta de representación femenina intentamos crear un itinerario educativo que lo justifique? Estas preguntas son las que primeramente abarcan el área de comunicación y que tocan todas las tuercas de ese engranaje del museo. Algunas respuestas las lograron iniciativas como la I+D Museos y Género que traté en Pikara Magazine o el proyecto de mediación cultural ¿Quién da la vuelta a la tortilla? del que también hablo en este artículo del medio con visión de género. Lo interesante de estos proyectos es que han derivado en muchos recursos didácticos disponibles no solo para el trabajo en los espacios museísticos, sino que están disponible de manera pública y permanente en la web Museos en femenino.

Tras este planteamiento de revisión de las prácticas, cabe destacar que en ocasiones, visibilizar colectivos depende tan solo de ponerse esas gafas violetas y dedicarles un espacio, un evento o una publicación destacada a los contenidos artísticos que pueden resultar inclusivos.

Por este motivo, el prometido bonus track del título de este post viene dado por este Storify en el que reúno algunas de las principales acciones por el Día de la Mujer de museos e instituciones culturales que participaron en los proyectos mencionados que aumentaron o implementaron la perspectiva de género. ¡Para compartir, debatir y crear!

Conclusiones de las acciones con visión de género en redes sociales por parte de las cuentas de los museos e instituciones culturales que han participado en programas de incremento de perspectiva de género:

  • La línea de lo posteado ha recogido las actividades creadas específicamente para el 8 de marzo: charlas, itinerarios y el congreso para el que elaboro este análisis.
  • En paralelo, hubo algún refuerzo de la visión de género de fondos y los contenidos de los que habitualmente se dispone en la colección, destacando mujeres artistas o la situación de la mujer en una época concreta.
  • También se ha realizado un refuerzo de los contenidos educativos y divulgativos existentes con enfoque de género integrado (itinerarios, guías…).
  • Algunas de las iniciativas no han tenido difusión adecuada en los propios canales de la institución, como en el caso de dos charlas realizadas en el Museo del Traje, de las que se tiene noticia haciendo una búsqueda proactiva. Lo que no se comunica, no llega a la población.
  • En cuanto a la difusión, los museos no están aprovechando todo el potencial que ofrecen las distintas tipologías de redes sociales, de manera que encontramos los mismos contenidos en Twitter que en Facebook, así que, ¿por qué voy a seguir a un museo en todos sus canales si van a publicar lo mismo? Variando en su extensión por la propia idiosincrasia de la red, evidentemente.
¡Compartir es vivir!
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